sábado, 11 de enero de 2014

Primeros auxilios para niños

Los primeros auxilios para niños son de vital importancia, ya que los pequeños son más propensos que los adultos a los accidentes. La primera regla con los niños es mantener la calma, esto no solo facilita las maniobras, sino que da seguridad al niño, lo cual es fundamental para su tratamiento.

Los primeros auxilios son una serie de procedimientos médicos de emergencia que se aplican a una persona que ha sufrido un accidente o enfermado repentinamente, hasta que pueda recibir la atención médica adecuada.

En el caso de los niños, los accidentes son mucho más frecuentes que en los adultos, debido a que los niños no tienen noción del peligro. La rapidez con que se realicen los procedimientos médicos puede representar la diferencia entre la vida y la muerte, o que mejore o empeore su condición.

Los accidentes más frecuentes en el caso de niños son magulladuras, cortes y pueden ser más graves. Pero lo primero que debemos tener en cuenta es que no hay que perder la calma por ningún motivo. Debemos concentrarnos en tratar de solucionar de la mejor manera el problema, para evitar sufrimientos al pequeño. Además, si los padres logran mostrarse calmados, el niño se sentirá seguro.
Cómo proceder con los primeros auxilios para niños:

Hay diferentes tipos de accidentes con niños y bebés, los primeros auxilios que aplicaremos dependen del accidente y sus características.

Los objetivos del auxilio previo a la atención médica son:

• En casos graves, lo primordial es intentar salvar la vida del niño
• Evitar lesiones posteriores.
• Mantener la calma y llamar al médico
• Tratar de no mover al herido más de lo estrictamente necesario.
• Examinar cuidadosamente al chico
• Calmar a la víctima
• Llamar a los servicios de atención de emergencias de inmediato
• Controlar la respiración y el pulso del pequeño
• En caso de que no respire o tosa intensamente y su color se torne azulado, esto indicaría que puede estar atragantado con algún objeto. En dicho caso, intentaremos hacer que expulse el elemento perturbador.



Lo que no debe hacerse jamás en los accidentes con bebés y niños:


• Dejar a la víctima sola.
• Tocar la herida sin protección
• Mover a la víctima sin necesidad
• Acosar con preguntas a la víctima
• Intentar acomodar los huesos en caso de fractura
• Dejar una hemorragia sin atender
• No debe suministrarse medicinas, alimentos o bebidas a una víctima.
• Si un niño tose insistentemente, es preferible dejarlo toser libre que intentar quitar lo que obstruye su garganta, seguramente es algo que saldrá solo. A menos que comience a ponerse morado o se desmaye.